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CIUDAD/NUDO 1999-2000

Pintura

Pintura Collage

Collage

Collage Fotográfico

Acrílicos

Pintura

Pintura Collage

Collage

Collage Fotográfico

Acrílicos

CIUDAD/NUDO

Técnica mixta en mediano y gran formato.

Presentado en:

Saint-Etienne, Francia. Université Jean Monnet.
Castilla y León. Exposición itinerante con el premio Caja España de pintura, 2002.
Fundación Germán Sánchez Ruipérez, Salamanca: ‘you are always on my mind’.
Fundación Belgais, Castello Branco, Portugal: ‘you are always on my mind’.

Introducción

Proyecto que surge durante mi primera estancia en Francia (1999-2000). Al nacer de la escasez de recursos, su estética gira en torno al assemblage y a la aparente anarquía de los materiales.

Mientras que el proyecto “CIUDAD/NUDO” (1999) tomaba como punto de partida el diseño urbano de Saint-Etienne (Francia), el cual se corresponde con el de una ciudad de corte postindustrial dramáticamente marcada por el fenómeno de la inmigración y organizada socialmente a través de guetos exclusivos, su complementario, el proyecto “OCCITENTE” (2001) se inspiraba en el paisaje arquitectónico de la costa de Gandia (España). Así podríamos decir que “CIUDAD/NUDO” se encuentra en las antípodas de “OCCITENTE“.

En ambos proyectos, “CIUDAD/NUDO” y “OCCITENTE“, se otorgó una dimensión metafórica al uso de la arquitectura y del resto de mobiliario urbano para hablar del “rastro de lo humano”, del “vestigio que lo humano deja a su paso”. El estudio no se centraba en el individuo en sí mismo, sino en el paisaje que él mismo se construye y del que se rodea: personas, obras, cosas, recuerdos, animales, etc. Hablamos, por tanto, del paisaje en un sentido psicológico. Leo en los textos que escribí en aquellos años: “CIUDAD/NUDO junto a OCCITENTE año X, tratan de expresar la dualidad connatural al ser humano, el conflicto permanente al que está condenada la razón frente al instinto, la naturaleza frente a la cultura y la educación. Por un lado aparece la saturación de estímulos de CIUDAD/NUDO, donde la atmósfera queda prácticamente anulada frente al despotismo de la materia que la construye. Por otro lado está OCCITENTE año X, que expresa la asepsia formal, la contención, el orden frente a la complejidad: ninguno de estos paisajes parecen mundos habitables, su belleza es inmensa pero siniestra”.

Algunos años más tarde me di cuenta de que estos dos proyectos, que se sitúan en la génesis de toda mi producción, trataban de expresar tímidamente lo que Nietzsche vislumbró en “El nacimiento de la tragedia”, a saber, que lo apolíneo era a OCCITENTE año X, lo que CIUDAD/NUDO era a lo dionisíaco. Ambas pulsiones eran, según Nietzsche, naturales y tan diferentes entre sí que semejaban la “dualidad de los sexos, discordantes y en lucha, pero apelándose constantemente”. Así, lo apolíneo se revelaría en lo armonioso, lo mesurado, lo racional y lo claro cartesiano, mientras que lo dionisíaco se expresaría en la intoxicación, en lo instintivo, lo amenazante, lo disolvente y lo exaltado.  Lo apolíneo, sin embargo, solo sería deseable en la medida que se dejara tocar por lo dionisíaco y a la inversa. Por su cuenta Freud advirtió que la sociedad que cancelara cualquiera de estos dos polos sería una sociedad enferma, esquizofrénica, puesto que “siempre es necesario extraer cierta cantidad de energía libidinosa del individuo para que exista un ámbito sociocultural. Del mismo modo, una sociedad que ocultara toda esa energía crearía un mundo de autómatas”.

Montaje